Me solidarizo con el pueblo de Irán que se manifiesta y arriesga sus vidas para exigir una vida mejor para ellos y sus hijos. El régimen iraní represivo y dictatorial debe poner fin a su represión de los manifestantes. Tampoco puede culpar a Occidente por sus propios fracasos. Estas masivas protestas nacen del deseo del pueblo iraní de vivir en libertad y paz.