Imágenes de Kahrizak, al sur de la capital iraní, Teherán, muestran más de dos docenas de bolsas para cadáveres en un punto de recolección, que se dice que son manifestantes asesinados en las últimas dos noches por las fuerzas de seguridad, con fuentes en el terreno informando que hay al menos 200 muertos solo en Teherán.