El hecho de que nacieras con talento no significa que merezcas el éxito. Puedes tener un don que otros no tienen. Pero la mayoría de las personas exitosas son aquellas que realmente aman lo que hacen. Si amas lo que haces, te vuelves increíblemente bueno en ello. Puedes tener talento, pero si no lo amas y no lo persigues, no lo lograrás. La razón es simple. Te encontrarás con muchos obstáculos en el camino. Algunas personas querrán que fracases y tratarán de socavarte. Si no lo amas de verdad, no seguirás adelante. Eventualmente, te cansarás y dirás: “Que se joda.” Elige sabiamente.