Con casi 40 billones de dólares en deuda forzada por el gobierno, o esclavitud, los estadounidenses apenas pueden llegar a fin de mes, están enterrados en deudas de todo tipo y no pueden avanzar financieramente. Realmente no me importan los países extranjeros. Por supuesto que me importan las personas y les deseo lo mejor, pero estoy harto de que a los estadounidenses se les imponga propaganda sobre por qué tenemos que vigilar y salvar este país y aquel país y luchar en esta guerra y en aquella guerra. El pueblo estadounidense necesita ayuda y ese debería ser el enfoque total del gobierno de los Estados Unidos.