Una migración completa de Solana a una blockchain post-cuántica implicaría: • Añadir nuevos tipos de firma, como basados en hash o en reticulados. • Permitir la rotación de claves a nivel de cuenta. • Preservar los formatos de dirección siempre que sea posible. • (Podría ser necesario) Coordinar un hard fork a nivel de protocolo similar a las actualizaciones de validadores de hoy. • Si el formato de dirección no se preserva, los usuarios necesitarán transferir manualmente sus activos a un nuevo formato de dirección resistente a cuánticos. En comparación con Bitcoin y Ethereum, Solana tiene la ventaja. Su velocidad y rendimiento superiores permiten que una migración post-cuántica ocurra en horas o días en lugar de meses.