2025 fue un año en el que aprendí que el éxito no tiene un techo, te presentas todos los días, aportas calidad a la cronología y serás visto y recompensado en gran medida, muchos casos así sin embargo También he aprendido que más dinero da rendimientos decrecientes, te da consuelo pero en cualquier caso no es felicidad real El dinero no puede comprar la felicidad, pero las relaciones fuertes sí. 2026 será el año para encontrar un buen equilibrio ¡Os deseo a todos un gran 2026!