Todos deberíamos agradecer a nuestro yo más joven por habernos llevado hasta donde estamos hoy. La vida es un camino sinuoso que se retuerce y da vueltas de formas que no puedes imaginar, pero cuando miras atrás, todo parece tener sentido para ti aunque para nadie más lo tenga. Tengo ganas de sentarme en la tercera y la cuarta silla y muchas más después de eso.