Un alto funcionario del ministerio de Sanidad iraní, hablando bajo condición de anonimato, dijo que unas 3.000 personas habían muerto en todo el país, pero intentó echar la culpa a los "terroristas" que fomentan disturbios. La cifra incluía a cientos de agentes de seguridad, añadió. Otro funcionario del gobierno, también hablando bajo condición de anonimato, dijo haber visto un informe interno que mencionaba al menos 3.000 muertos, y añadió que el número de muertos podría aumentar. -NYT