El multitasking no solo es improductivo, sino que también es estresante. La atención promedio en una pantalla ha caído de 2.5 minutos en 2004 a 75 segundos en 2012 y a 47 segundos hoy. El cambio rápido pone nuestros sistemas nerviosos en alerta. La mejor manera de mantener la calma y seguir adelante es concentrarse en una cosa a la vez.